COMPRENDER LA LEY...


... Y SUS CONSECUENCIAS


Que sea en España o en Francia, las leyes que contemplan los conflictos entre las personas divorciadas intentan proteger la estabilidad de los hijos, lo que de por sí es la mejor orientación.
Sin embargo, eso puede provocar graves problemas y situaciones difíciles si el progenitor que tiene la custodia se comporta de manera abusiva o con mala fe.

Vamos a intentar explicar cómo funciona el sistema y os rogamos perdonar la simplificación que nos permitiremos en nuestros comentarios acerca del sistema judicial. Por favor leerlo, son verdades muy duras y no podemos imaginarlas reales antes de enfrentarse a ellas.

  1. A diferentes infracciones, trato distinto

La ley hace la diferencia entre infracción y delito y cada una de las categorías está tramitada por un tribunal distinto. Sin entrar en más detalles, las condenas y multas decididas por un juez, así como los medios utilizados por la Policía, no tienen nada que ver según la categoría.

Para dar un ejemplo, una multa por exceso de velocidad es una infracción y pegar a alguien es un delito. Hasta ahora, nada sorprendente. Pero si miramos en detalle, a veces la clasificación entre los delitos y las infracciones efectuada por los distintos Códigos de la Ley resulta ser muy desconcertante.

  1. "Búsqueda y captura"

En el caso de un delito, un juez puede pedir la "búsqueda y captura" de una persona a la Policía que intentará encontrarla. Sólo el juez puede pedirlo, en ningún caso la Policía puede decidir por si sola buscar a alguien.

En el caso de una simple infracción, ninguna búsqueda está activada nunca. Es decir que si uno denuncia alguien por una simple infracción, la denuncia tiene muy poca probabilidad de terminar con una condena porque nadie va a buscar al denunciado.

  1. ¿Cómo denunciarlo?

Ahora vemos el procedimiento normal y corriente cuando uno quiere interponer una denuncia en una comisaría. Para empezar, el Policía de turno intentará rechazar la denuncia. Aunque el juez es el único habilitado para decidir si una denuncia es válida, muchas veces los funcionarios intentan "filtrar" las solicitudes de denuncia según su criterio personal. La víctima tiene que convencer y demostrar la infracción con pruebas y testigos antes de poder interponer la denuncia. Y si el agente no tiene más remedio que coger la denuncia, no se cortará en desmoralizar a la víctima diciendo que "no sirve para nada denunciar eso".

Una vez pasada la prueba de la comisaría, la denuncia está en las manos de la Policía. Según el país existen unas pequeñas diferencias de procedimiento.

En Francia, la Policía convoca al "demandado" a la comisaría para "escuchar" sus explicaciones respecto a las acusaciones de la víctima. Si no viene la primera vez, no pasa nada, se le cita para otro día. Si tampoco da resultado, ahora sí la Policía intenta encontrar al denunciado. Sin embargo la búsqueda se limita a interrogar a los vecinos de su domicilio conocido y a consultar los ficheros de la Seguridad Social y otros organismos públicos. Si aparece otro domicilio, el ciclo de las convocaciones se repite, con o sin éxito. Y ya está. Puede resultar entonces que la Policía no llegue a oír esta persona.

La Policía remite la denuncia a un Juez de Instrucción. A su vez, si lo considera oportuno, el Juez decidirá mandar citaciones a todos, acusado, víctima, testigos para un juicio, varios meses después. Puede decidir en cualquier momento cerrar el caso.

En España la única diferencia reside en que la denuncia está directamente remitido a un Juez de Instrucción quien citará a todos para un "juicio por faltas" si es una infracción o un "juicio penal" si es un delito, o bien decidirá rechazar la denuncia directamente.

  1. Conclusión

En los dos países, la diferencia entre delito y simple infracción es determinante. Para un delito, el juez puede pedir a la Policía la búsqueda de una persona de manera inmediata.
En el caso de una simple infracción, nada de búsqueda. La citación está mandada al último paradero conocido del denunciado y punto final.


¡SI EL ACUSADO NUNCA RECOGE SU CITACIÓN, EL JUICIO ESTÁ CANCELADO, SIMPLEMENTE!


Quizá ya entendéis mejor la situación. ¿Qué podemos añadir?

  • Para empezar, podemos decir que la lentitud es una "cualidad intrínseca" de la Justicia. Pasan cómo mínimo seis meses hasta que un juez pueda juzgar los hechos, y eso si todo va bien. Mientras, la víctima no puede hacer más que esperar.

  • Una persona que cambia de domicilio, por ejemplo una vez al año, tiene muy pocas probabilidades de ser interrogado por un juez o por la Policía. Así puede esperar tranquilamente el plazo de prescripción previsto por la ley en total legalidad porque nunca ha recibido "en mano" ninguna citación judicial.

  • Concretamente, en nuestro caso, la "madre" no permite que el padre vea al niño, tampoco le comunica su dirección, ni dónde está escolarizado, ni le facilita un número de teléfono, el silencio total en fin. Por desgracia, la mayoría de los jueces lo considera una simple infracción a los derechos de visita del padre, y no un delito. No lo consideran como un secuestro. Sin embargo existe la ley de “substracción de menores” que sí contempla que es un delito pero casi nunca se aplica cuando la víctima es el padre. ¿Por qué? No lo sé.

    Ley sobre la substracción de menores, pincha aquí

  • Al contrario, como el padre no pueda pagar la pensión (¿Dónde mandarla?), eso es cometer un delito si la madre lo denuncia. Para colmo, puede ella fácilmente denunciar dando una falsa dirección (nadie le pedirá demostrarla) ¡Entonces el padre puede ir a la cárcel mientras la "madre" sigue en paradero desconocido!

  • Si el padre busca y encuentra el niño por sus propios medios y se lo lleva, es también un delito, porque eso sí es considerado “secuestro”. Y seguro que el juez además de condenar el padre por eso, también le reducirá sus derechos de visita por considerarle "peligroso" para el niño.


Somos conscientes de que la situación de Adrián, mi hijo, no es la habitual. Además de siempre la "madre" ha mostrado inestabilidad mental y se comporta de manera irresponsable. Pero Adrián no merece eso.

Estamos seguros que ahora entendéis porque necesitamos a todos para encontrar Adrián: es nuestra única oportunidad.


¡¡AYÚDANOS A ENCONTRAR ADRIÁN!!